La entrevista telefónica
Utilizada con frecuencia durante la fase de preselección, la entrevista telefónica tiene como objetivo:
- Verificar su motivación
- Aclarar determinados aspectos de su currículum
- Confirmar aspectos prácticos (disponibilidad, movilidad, expectativas salariales, etc.)
Esta conversación suele ser breve y directa, lo que permite al reclutador realizar una primera selección de candidatos.
La entrevista presencial con un reclutador
Esta primera entrevista individual suele ser realizada por un responsable de selección (interno o externo a la empresa).
Objetivos:
- Evaluar su adecuación global al puesto
- Comprender sus motivaciones, su trayectoria y sus expectativas
- Valorar su actitud profesional
Este tipo de entrevista puede complementarse con diferentes pruebas (de personalidad, motivación, psicométricas, de idiomas o pruebas escritas), en función de los requisitos del puesto.
La entrevista con su futuro responsable
Suele ser la etapa final —y la más decisiva— del proceso de selección. Está dirigida por la persona que sería su superior jerárquico directo.
Objetivos:
- Evaluar su capacidad de integración en el equipo y en el puesto
- Profundizar en los aspectos técnicos y operativos
- Aclarar las expectativas mutuas: funciones, ritmo de trabajo y limitaciones
También es su oportunidad para hacer preguntas sobre el puesto, el entorno de trabajo, los objetivos y la cultura de la empresa.
La entrevista grupal
Este formato se utiliza cada vez más, especialmente para puestos que requieren sólidas habilidades interpersonales, trabajo en equipo o capacidad de adaptación.
Puede adoptar la forma de:
- Un taller grupal con ejercicios o dinámicas de rol
- Una simulación profesional
- Un assessment center, que puede durar un día completo o más
Nota: incluso los momentos informales (pausas, comidas, conversaciones distendidas) forman parte de la evaluación. Es importante mantener una actitud profesional durante toda la sesión.

